La instalación de exportación Amigo LNG propuesta en alta mar afectaría negativamente a cuatro centrales eléctricas a gas que suministran energía al noroeste de México.
Las cuatro plantas necesitan hasta 357 millones de pies cúbicos de gas al día del gasoducto Sásabe-Guaymas. La instalación de exportación necesitaría otros 745 millones de MMcf/d, pero el gasoducto solo puede transportar 812 MMcf/d.
Además de dejar poco o ningún gas para estas centrales eléctricas, Amigo LNG pondría en peligro el suministro de gas a un conector propuesto de 400 MMcf/d al gasoducto Sásabe-Guaymas que daría servicio a otras centrales eléctricas e industrias.
El problema del suministro de gas plantea un serio desafío a la capacidad del proyecto para obtener permisos gubernamentales y atraer inversionistas.
La compañía detrás de Amigo LNG, una instalación de exportación de gas natural licuado (GNL) en alta mar propuesta para el golfo de California, recientemente les informó a las entidades regulatorias mexicanas que el proyecto exportaría 5.1 millones de toneladas de GNL al año (MTPA), lo que la convertiría en el mayor proyecto flotante de GNL del mundo.
De acuerdo con los documentos sometidos ante las autoridades, el gasoducto Sásabe-Guaymas, que va desde la frontera entre Arizona y México hasta la ciudad sonorense de Guaymas, suministrará gas de alimentación a la planta de GNL. Hay un problema significativo con este plan: el gasoducto no puede entregarle suficiente gas a Amigo LNG sin perjudicar a cuatro centrales eléctricas que dan servicio al noroeste de México.
En la actualidad, el gasoducto Sásabe-Guaymas suministra gas a cuatro centrales eléctricas de Sonora:
A su máxima capacidad, y teniendo en cuenta los límites del gasoducto que da servicio a las dos estaciones Empalme, estas cuatro plantas pueden consumir hasta 357 millones de pies cúbicos de gas al día (MMcf/d). Por su parte, la planta Amigo LNG consumiría en promedio 745 millones de pies cúbicos diarios de gas, incluyendo la alimentación para el GNL, el combustible para los equipos de licuefacción y una estimación en el extremo bajo de las pérdidas en el procesamiento de gas natural.*
Para que las cinco instalaciones funcionen a plena capacidad, el IEEFA estima que el gasoducto Sásabe-Guaymas tendría que suministrar 1,102 millones de pies cúbicos de gas al día a sus clientes. Sin embargo, de acuerdo con IEnova, la subsidiaria del gigante energético Sempra Energy propietaria del gasoducto, la capacidad máxima es de solo 812 MMcf/d, es decir, 300 MMcf/d menos de lo necesario.

Y eso es tan solo el principio. Suponiendo que el objetivo de producción anual de Amigo LNG incluya entre dos y cuatro semanas de paradas anuales por mantenimiento, la demanda típica de la planta durante su funcionamiento sería de unos 800 MMcf/d, lo que dejaría apenas una cantidad ínfima de gas para abastecer a las cuatro centrales eléctricas.
Además, la demanda de gas de las plantas de GNL aumenta y disminuye en ciclos regulares a lo largo del día, con un consumo de alimentación de gas que aumenta un 10% por encima del nivel de base durante los picos diarios. La firma consultora en el ámbito del gas natural Enkon Energy Advisors señala: "Estas oscilaciones no son anomalías. Son una característica de rutina del funcionamiento de las plantas de licuefacción". Entonces, a las horas del día en que Amigo LNG necesita más gas, no quedaría producto en el gasoducto para abastecer a las dos centrales de Empalme cercanas a las instalaciones de Amigo LNG. Las centrales eléctricas más alejadas de Amigo LNG además podrían experimentar pérdidas periódicas de presión, lo que afectaría la disponibilidad de gas.
Estas cifras pudieran ser el mejor escenario posible, ya que suponen que Amigo LNG no sufrirá el mismo tipo de problemas mecánicos que han afectado a otros proyectos en altamar. El único proyecto de exportación de GNL en funcionamiento en México, Fast LNG de New Fortress Energy frente a las costas de Altamira, ha registrado pérdidas de proceso del 11% del gas de alimentación durante sus primeros 18 meses de funcionamiento, en lugar del 2% supuesto en este análisis. Con pérdidas de esa magnitud, las necesidades diarias de gas de Amigo podrían superar la capacidad total del gasoducto Sásabe-Guaymas, dejando literalmente sin combustible a cuatro centrales eléctricas a gas de gran tamaño.
La demanda de gas de Amigo LNG crearía retos adicionales para los planes energéticos del noroeste de México. En particular, podría complicar el suministro de gas para la propuesta del gasoducto Centauro del Norte de 400 MMcf/d, que conectaría el gasoducto Sásabe-Guaymas con las centrales eléctricas y los usuarios industriales de gas del oeste de Sonora y el norte de Baja California.
Estas conclusiones no son una cuestión de política, sino de aritmética. Las matemáticas muestran que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de México, la entidad que controla toda la capacidad del gasoducto Sásabe-Guaymas, tendrá que tomar decisiones difíciles si la planta Amigo LNG sigue adelante. Cuando la CFE necesite energía de las cuatro plantas generadoras que dependen del gasoducto Sásabe-Guaymas, la agencia tendría que desviar gas de la instalación Amigo LNG o encontrar otra fuente de energía para mantener encendidas las luces en el noroeste de México. En cualquier caso, algunos clientes de la CFE sufrirían negativamente las consecuencias.
Amigo LNG no se ha quedado sin opciones para el suministro de gas. Amigo podría pedirle a Sempra que construya estaciones de compresión adicionales para aumentar la capacidad de producción del segmento Sásabe-Guaymas, siempre y cuando el gasoducto pueda soportar la presión adicional y la CFE pueda abastecerse de gas adicional. La compañía podría retrasar la construcción, con la esperanza de que IEnova pueda proporcionar gas adicional a Guaymas mediante la finalización del gasoducto El Oro-Guaymas, el cual que está paralizado desde 2017. Alternativamente, Amigo podría incluso proponer abastecerse de gas a través de gasoductos aún no planificados que conecten a los Estados Unidos con Guaymas.
Todas estas opciones son caras y retrasarían los trabajos en Amigo, potencialmente durante años. Y ninguna de ellas se ha propuesto formalmente ante los reguladores estadounidenses, los funcionarios mexicanos o los inversionistas.
Puede parecer difícil de creer que los solicitantes de un proyecto de GNL de gran envergadura hayan olvidado el asegurar un suministro adecuado de gas. Sin embargo, hay precedentes de este tipo de errores. En los documentos presentados ante las agencias regulatorias de la energía en los Estados Unidos, los promotores del proyecto de Saguaro Energía LNG (otra instalación de gas natural licuado propuesta para el golfo de México) simplemente se olvidaron de pedir suficiente gas para hacer funcionar el equipo de licuefacción. Ese error contribuyó a agravar los retrasos de varios años en la obtención de permisos, lo cual parece haber condenado el proyecto al fracaso.
Amigo LNG parece haber hecho algo parecido. La persistencia de los problemas de suministro de gas podría suponer un serio problema para la capacidad del proyecto, tanto para obtener los permisos gubernamentales como para atraer a inversionistas. Los posibles financiadores y socios de capital harían bien en considerar el suministro de gas como un serio reto sin resolver en lo que respecta a Amigo LNG.
*Los factores de conversión de MTPA a MMcf/d se obtuvieron de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés). “U.S. liquefaction capacity” (capacidad de licuefacción en los Estados Unidos) para el cuarto trimestre de 2025, consultado el 22 de marzo de 2026. Conservadoramente, las pérdidas en el procesamiento del gas de alimentación se estiman en un 2%, teniendo en cuenta la reciente calidad del gas en el Ramal Empalme. Consulte: "Informe Mensual Sobre las Especificaciones del Gas Natura", visitado el 25 de marzo de 2026.