El gobierno de Puerto Rico planifica firmar contratos para mucho más capacidad de generación eléctrica de la que la isla necesita.
Una junta federal de supervisión ha planteado dudas sobre el proceso de adquisición para 3,000 megawatts de capacidad eléctrica, pero sostiene que sus preocupaciones están siendo ignoradas.
Los contratos actuales y pendientes darían lugar a la adición de más de 5,200 megawatts de generación de energía.
Esto representa una sobreconstrucción significativa del sistema eléctrico centralizado, cuando los residentes y los negocios siguen optando por la energía solar instalada en los techos.
El gobierno puertorriqueño se encuentra inmerso en múltiples procesos de adquisición de nuevas centrales de generación de energía, lo que podría tener como resultado una sobreconstrucción significativa del sistema eléctrico con generación basada en combustibles fósiles.
Un elemento fundamental de este sobredimensionamiento es el proceso de adquisición pendiente para 3,000 megawatts (MW) de nueva generación (probablemente a base de gas), incluyendo hasta 600 MW para reemplazar la central eléctrica de Costa Sur.
En cartas con fecha del 1 de julio y del 17 de julio de 2026 cartas con fecha del 1 de julio y del 17 de julio de 2026 enviadas a la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas de Puerto Rico (Autoridad P3, la agencia que administra el proceso de solicitud de propuestas o RFP) y a la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico, la Junta de Supervisión Fiscal (FOMB) planteó dudas sobre el proceso de contratación. La junta señaló que “quedan pendientes importantes asuntos estructurales y de procedimiento, entre ellos el acceso a los puertos, la infraestructura y la logística relacionadas con el combustible, los requisitos de permisos e interconexión, los criterios de cualificación técnica y financiera, los costos del proyecto, la viabilidad de su ejecución y la asequibilidad para los abonados”.
La junta también expresó su preocupación por el hecho de que sus comentarios previos hubieran sido ignorados y solicitó respuestas a sus preguntas antes de que concluyera el proceso de contratación. Al 20 de agosto, la junta afirmó que no había recibido respuesta a sus inquietudes. La Autoridad P3 tampoco ha hecho ningún anuncio público sobre el proceso, a pesar de que tiene planificado seleccionar al licitador o licitadores ganadores a finales de julio.
La falta de transparencia en torno al proceso de la Autoridad P3 resulta especialmente problemática, dado el reciente escándalo relacionado con un contrato para la generación de energía de emergencia. La Autoridad P3 había gestionado previamente un proceso de solicitud de propuestas que tuvo como resultado la firma de un contrato con un consorcio formado por Power Expectations, Enchanted Rock y Reyes Contracting Group para suministrarle a Puerto Rico 400 MW de generación de emergencia.
Sin embargo, en el mes de agosto, Enchanted Rock anunció que ya no era parte del contrato y que, de hecho, nunca lo había sido. Enchanted Rock alegó que Power Expectations había firmado fraudulentamente el contrato en su nombre. Tras la notificación de que Enchanted Rock no participaría, la FOMB canceló el contrato.
El IEEFA ya ha expresado su preocupación por el hecho de que el gobierno de Puerto Rico esté participando en múltiples procesos de contratación de generación de energía al margen de su plan integrado de recursos, el proceso que se supone que debe guiar el desarrollo a largo plazo del sistema eléctrico de la isla.
El proceso de la Autoridad P3 para contratar 3,000 MW de nueva generación se llevó a cabo además de los contratos aprobados para más de 1,000 MW de almacenamiento en baterías a gran escala; la nueva planta de gas Energiza de 528 MW; 244 MW de nuevas unidades pico alimentadas con combustibles fósiles, y más de 1,500 MW de contratos aprobados para proyectos solares a gran escala. A modo de comparación, la demanda pico del sistema eléctrico en 2024 fue inferior a 3,200 MW, una cantidad significativamente menor que la contemplada en los contratos de generación de energía aprobados y propuestos.
En la carta que la FOMB le envió el 1 de julio a la Autoridad P3 se aborda esta "aparente falta de planificación coordinada y específica para la generación" y se plantean preguntas básicas sobre cuál agencia gubernamental supervisa la coordinación de esta variedad de esfuerzos de adquisición de generación, la alineación de los planes con el objetivo de Puerto Rico de lograr el 100 % de energía renovable para 2050 y el impacto proyectado en la tarifa.
Mientras tanto, los residentes y los negocios de Puerto Rico siguen instalando paneles solares en los techos a un ritmo acelerado. Para el mes de junio de 2026, se habían instalado más de 1,600 MW de energía solar en los techos de la isla, lo que supone un aumento del 28 % con respecto al año anterior. Sin embargo, en lugar de fomentar y planificar una red eléctrica más distribuida, el gobierno puertorriqueño insiste en sobreconstruir el sistema de generación centralizado con combustibles fósiles.
Puerto Rico necesita urgentemente una planificación coordinada de su sistema eléctrico antes de que sus residentes queden atrapados durante las próximas décadas en un sistema de generación centralizado, sobredimensionado e innecesariamente costoso.